- Identificar quién se encarga de esta tarea en la institución. Puede ser un profesional contratado, el consejo directivo, o bien los miembros de la OSC que demuestren idoneidad para esta tarea.
- Planificar estratégicamente, no improvisar. Hay que establecer cuáles son los objetivos a cumplir en un período y con una cantidad de recursos determinados.
- Ser ético y transparente en la gestión, porque eso constituye una fortaleza para la institución.
CLAVES PARA GESTIONAR FONDOS
Cada OSC debe tener en cuenta una serie de variables antes de salir a buscar recursos para sostener su misión. En general, la tarea está condicionada por las temáticas en las que la entidad trabaja, sus actividades, su marco político-ideológico y su ámbito geográfico de actuación. Las instituciones necesitan contar con distintas fuentes de financiamiento, a nivel local y regional. Esa diversificación contribuye a fortalecer y legitimar su misión en la medida en que distintos actores de la comunidad, como los vecinos de la zona, las pequeñas empresas y los grupos de interés, se involucran con el proyecto. Muchas organizaciones se enfrentan a problemas cuando alguna de sus fuentes de recursos decide retirar su apoyo a un proyecto. Entonces, las consecuencias financieras y organizativas pueden ser muy difíciles de resolver en el corto plazo.
Una vez que organizó toda la documentación necesaria, la OSC estará en condiciones de encarar la búsqueda de recursos en diferentes ámbitos.
Podrá realizar gestiones entre las fuentes públicas –internacionales, nacionales, provinciales o municipales –; las privadas –empresas y organizaciones locales y extranjeras, o mediante la asociación a proyectos y personas –; o a través de la autogeneración de recursos, tal como se denomina a aquellas acciones desarrolladas por una institución para obtener fondos por sus medios.
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